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A-Level: Esto no es como ir en bicicleta (y III)

  • pruebas
  • por Administrator
  • 07-09-2013

¿Puedo ser un poco bestia? La verdad es que cuando más me gusta, cuando más placer siento, es cuando me lo hacen sin preguntar. No digo sin consideración o de forma violenta, digo como si la polla no pudiera más que seguir el camino que hay entre mis glúteos. Es un momento muy especial, como si sucediera a cámara lenta pese a que a veces ocurre en medio del sexo más salvaje.

Esto lo he descubierto con el tiempo, por que al principio necesitaba unos pequeños instantes de preparación. Y ese es el tercero y último secreto que quería explicar sobre lo que he aprendido del sexo anal. Para que puedas hacerlo sin preocuparte, sin detenerte, lo mejor es la constancia. No digo hacerlo con cualquiera, ojo, que hay mucho bruto por el mundo. Pero hay que aprovechar a los buenos amantes para no perder el hábito. A mi me encanta la sensación de volver a casa en el taxi y sentir todavía como si hubiera algo dentro de mi, eso sí que es dejar huella en una mujer!

Y poco más tengo que explicar. He tenido grandes conversaciones sobre este tema con algunas amigas, algunas de ellas todavía más colgadas del sexo anal que yo. Y es que, el subidón que da, el chute de energía y la fuerza de lo vivido podrían llegar a considerarse una de las drogas naturales más potentes que existe. Y hasta aquí puedo leer ;)