Blog

ATRÁS

Excusas para ligar

  • pruebas
  • por Administrator
  • 10-04-2013

Señores míos, ¿Pero qué les pasa? Acabo de vivir la experiencia de ligoteo más surrealista de mi vida. Os cuento:

Volvía yo a mi casa de una cita, con mis tacones de aguja, mis medias finas, una faldita y una chaqueta corta, que ya empieza a hacer buen tiempo para ir luciendo palmito por la calle. Cuando me faltaban diez metros para llegar a mi portal me he acordado de que tenía que comprar una cosa en la tienda y he vuelto a cruzar la calle. El semáforo estaba en verde y supongo que a los señores que esperaban en sus coches les he hecho la espera un poquito más agradable.

Pues bien, no he andado ni dos metros en la acera de enfrente cuando, de repente, una moto sube el bordillo, se para a mi lado y un señor me pregunta "Oye, perdona, sabes dónde está la calle X?". Yo, que soy muy amable y educada, le indico que la calle que busca es justo la de abajo. Entonces el señor se quita el casco y se echa a reír,  y yo que no entiendo nada. "¿Pero no te das cuenta que era una excusa para hablar contigo? ¿Cómo me vas así de guapa?". Me he quedado con la boca abierta, ¡Menudo morro que le ha echado el hombre! Pero me ha hecho tanta gracia su soltura que no he podido evitar soltar una carcajada. "No, en serio, esa falda puede provocar accidentes de tráfico", insistía el señor, y yo venga a reír.

- ¿De dónde vienes?

-Pues de estar con un amigo- le he contestado.

- Pues menuda suerte que tiene tu amigo. Oye... ¿Te apetece si un día salimos a tomar algo?

La verdad es que era un hombre de los que a mi me gustan. Atractivo, bien vestido y con esa seguridad que tienen los hombres que han conocido ya a muchas mujeres.

- Mmmm... no se, es que soy una chica muy ocupada... -He dicho yo haciéndome la dura.

- Venga mujer, sólo para charlar un rato...

- Bueno, me lo pensaré. Dame tu teléfono y cuando tenga un hueco te llamo.

- Te doy mi tarjeta, pero no me vas a llamar.

- Quien sabe -Le he dicho mientras me iba.

- Ei ¿Pero cómo te llamas?

- ¡Anna! -Le he gritado ya de lejos.

Sin duda ha sido la forma más ingeniosa de intentar ligar conmigo hasta la fecha. ¿Se merece que le llame?